Seleccionar página

Llámenos al 91 776 25 70

Blog Singladura

EL HIPERAULA, AULAS COLABORATIVAS, LLEGA (DEFINITIVAMENTE) A LAS ESCUELAS

Desde hace más de 4 años en Singladura nos hemos esforzado por ser los “evangelizadores” de una nueva forma de enseñar. Obviamente no hemos diseñado ningún modelo pedagógico, ni educativo; para ello ya lo están haciendo –y francamente excepcionalmente bien- los profesionales de la docencia que trabajan en las miles de aulas españolas. Sin embargo, el resultado no se corresponde con el trabajo realizado por los docentes. ¿Por qué? ¿Qué sucede –o sucedía-  para que existiera esa distancia entre el nivel formativo de los docentes y los resultados de los docentes en las pruebas externas (PISA principalmente, selectividad en segundo término). Las aulas, el espacio físico donde se ha ido enseñando desde siglos se ha mantenido prácticamente invariable desde hace décadas (en algunos centros podríamos afirmar que incluso algo más de un siglo). Es una realidad que ya no corresponde con apenas ningún criterio: ni educativo, ni social, ni formativo…Nosotros, en Singladura, llamamos hace años a estos nuevos espacios colaborativos; especialistas en educación lo han calificado como la Hiperaula.

¿Y cuál ha sido la primera universidad que impregnará de este nuevo halo a los futuros docentes? La Universidad Complutense de Madrid. Con una inversión aproximada de 100.000€ la entidad ha acometido ciertos cambios “sustanciales” respecto a cómo deben configurarse las aulas de los centros educativos; y qué mejor que empezar por las aulas de la propia universidad, en su facultad de educación.

El responsable del proyecto, Mariano Fernández Enguita, ha recalcado que la idea principal del Hiperaula es poner de manifiesto en el aula los cambios que se están produciendo en la sociedad, en sus distintas vertientes. Desde la Facultad misma escrutaban sus propias aulas y denotaba un aire quizá rancio y anticuado que, en ningún caso, se correspondería con la realidad social que los futuros docentes verían en muchos colegios. La clásica disposición de pupitres mirando hacia el escabel o estrado donde se ubica el profesor ha sido eliminada. Se han suprimido cualquier tipo de jerarquías; ahora el alumno queda a la misma altura que el docente; la pizarra se ha sustituido por pantallas gigantes colgadas de la pared; los pupitres ahora tienen ruedas y se mueven libremente por el aula para que cada alumno pueda sentarse más cerca de quien él estime. Por supuesto, ahora ya no hay “aula de informática”; la tecnología se mueve con el alumno. Esta nueva aula que, a simple vista, pueda parecer más caótica, desde el punto de vista que el profesor no tiene “controlados” a todos sus alumnos en una disposición perfecta de pupitres es, en realidad, más ordenada y única. Puesto que no hay dos alumnos iguales, no hay dos clases iguales. Cada clase mantiene su propia estructura.

Se trata en gran parte de un modelo educativo disruptivo, donde se anima a que los alumnos que integran un aula definan qué quieren aprender, y –más importante- cómo lo quieren aprender. En este sentido también ha variado la interacción del docente en el aula, ahora ya no es su espacio exclusivo, sino que se comparte con otro –incluso dos- docente más, pudiendo haber a la vez hasta 3 docentes en un mismo aula para 25 alumnos. Los Centros educativos que han puesto en marcha dicha coparticipación de docentes en el aula han manifestado que sus alumnos han mejorado mucho tanto en la recepción de conocimiento como en otras habilidades sociales, como compartir dicho conocimiento.

Según el decano de la Facultad de Educación de la universidad Complutense, Gonzalo Jover, “formar a un grupo de alumnos lo más heterogéneo posible mejora los resultados académicos puesto que los más avanzados tiran de los restantes; y al introducir dos o tres docentes en el aula es más factible conseguir los mejores resultados académicos esperados”.

Hay que recordar que España sitúa su tasa de abandono escolar en torno al casi 18%, mientras la tasa en la Unión Europea es de tan sólo el 10%.  Mediante esta codocencia en el aula se espera bajar dicho porcentaje para situarlo en cotas más “europeas”. Uno de los centros pioneros en esta forma de enseñar es el Centro educativo Padre Piquer (colegio concertado), en el barrio de La Ventilla de Madrid, con unos resultados asombrosos. Según Jover, la codocencia –lejos de ser una moda pasajera- se instaurará progresivamente en la inmensa mayoría de los centros escolares de España, siguiendo la estela de muchos colegios en Europa donde, incluso hasta 3 profesores para una ratio de 20 alumnos, despliegan sus habilidades docentes.

De los casi 400 docentes de la Facultad de Educación de la Universidad Complutense de Madrid ya se han formado 115 docentes en el uso de las tecnologías que incluye el Hiperaula.

Tienes más información de cómo gestiona Singladura las Hiperaulas en este enlace.

Y en este enlace puedes ver distintas configuraciones de aulas en función de la edad de los alumnos.

CONTACTA CON NOSOTROS