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Blog Singladura

Establecer conexiones con otros campos de conocimiento y generar emociones ayudan a generar aprendizajes

El origen de las metodologías activas se las debemos al suizo Adolphe Ferrière que lideró la renovación educativa en el siglo XIX mediante su “Nueva Educación”, ¿por qué ahora se vuelve a insistir sobre las metodologías activas en la educación?
Porque cada vez somos más conscientes de que la sociedad exige a los profesionales y ciudadanos del siglo XXI el desarrollo de competencias que quizás antes no eran tan relevantes. La resolución de problemas, la creatividad y el pensamiento crítico ocupan los primeros puestos y nadie pone en duda la importancia de desarrollar la capacidad para trabajar en equipo, el liderazgo, la autonomía o la resiliencia, entre otras.
Las escuelas deben adaptarse a este nuevo contexto y el modelo tradicional, basado en la clase magistral y la memoria como herramienta exclusiva de adquisición de contenidos, no da respuesta a las nuevas necesidades generadas.
Por otro lado, afortunadamente, en la actualidad se conoce muy bien el funcionamiento del cerebro y tenemos pistas cada vez más claras de cómo debemos trabajar para lograr aprendizajes más eficaces en el alumnado.
En base a estas investigaciones científicas se ha podido comprobar que lo que llamamos metodologías activas son mejores para generar aprendizaje y permiten, además, el desarrollo de competencias a la vez que se adquieren contenidos curriculares.
¿En qué consisten las metodologías activas?
Básicamente son un conjunto de herramientas, técnicas o estrategias que permiten poner al alumno en el centro y convertirlo en el auténtico protagonista de su aprendizaje, reduciendo los procesos memorísticos, desarrollando su autonomía, fomentando el trabajo en equipo y el pensamiento, y acercándolo a situaciones de la vida real para prepararlo para su futuro personal y profesional.
Este modelo pedagógico genera un importante cambio de rol tanto en el alumno como en el profesor, que pasa a ser el guía o coach y acompaña al alumno en su aprendizaje. El Aprendizaje Basado en Problemas, las Rutinas y Destrezas de Pensamiento, el Aprendizaje Cooperativo o los Proyectos Interdisciplinares son un buen ejemplo de estas metodologías. El profesor genera el escenario para el aprendizaje y el alumno identifica los problemas, investiga y, trabajando en equipo, genera aprendizaje resolviéndolos. En este caso el alumno adquiere los contenidos para resolver el problema que se le ha planteado, dando sentido al trabajo realizado.
Metodologías activas versus memorización de conceptos. ¿Cómo conseguir que los chavales sepan los ríos de España? o, quizá la pregunta del millón, ¿tiene sentido aprenderse de memoria información que está a un clic de distancia?
No debemos demonizar la memorización de conceptos, ya que la memoria es imprescindible para muchas acciones fundamentales. Sería imposible comunicarnos o construir conocimiento si no conociésemos el vocabulario necesario o conceptos elementales para el razonamiento. Incluso, sería muy difícil el desarrollo de nuestra creatividad si no tenemos memorizados elementos en los que inspirarnos. Lo que parece evidente es que cada vez tenemos más claro que sólo la memoria no es suficiente para desenvolvernos en el contexto actual. Ya no es tan importante lo que sabemos, sino lo que sabemos hacer con lo que sabemos y cada vez es más necesario saber dónde encontrar la información y no tanto almacenarla en nuestra memoria.
Yo soy de los que piensa que la mejor manera de conocer los ríos de España, o aprender geografía en general, es viajando, visitándolos y viviendo alguna experiencia emocionante en ellos. En el aula podemos plantear situaciones, o escenarios en los que los alumnos tengan que, a través de la investigación, conocer los ríos de España para resolver un problema o generar una producción. Establecer conexiones con otros campos de conocimiento y generar emociones ayudan a generar aprendizajes, entre los que pueden estar perfectamente el conocimiento de los ríos de España. Esto además permitirá interiorizar la información y generar un aprendizaje duradero.
¿Cuáles son los principales beneficios para el alumno al emplear el docente metodologías activas?
El primero, y para mí más importante, es la motivación del alumno. En muchas ocasiones he comentado que el papel de los docentes más que ser fuentes de conocimiento, en el sentido metafórico, es el de generar sed de conocimiento. Si somos capaces de generar en nuestro alumnado curiosidad y ganas de saber, entonces van a tomar la iniciativa de buscar la información y van a beber aunque sea de otras fuentes. Como docentes deberemos guiar ese proceso de aprendizaje, preparando el escenario, haciendo preguntas y provocando que las formulen los alumnos, y ayudando a que, trabajando en equipo, investiguen y encuentren soluciones a los problemas planteados.
Por otro lado, sin ninguna duda, las metodologías activas generan un mejor aprendizaje y el desarrollo de competencias que van a ser esenciales en su vida.
Entre las metodologías activas, flipped classroom, gamificación, aprendizaje cooperativo o aprendizaje por proyectos. ¿Son todas complementarias o mejor centrarse en alguna en concreto según tipología de alumnos/centro?
Para un buen desempeño profesional, un docente debe contar con una gran caja de herramientas que contenga un amplio abanico de metodologías, para utilizar la mejor en cada momento. Cuanto más amplio sea el abanico de metodologías, más posibilidades tenemos de lograr un aprendizaje más completo. El éxito se encuentra en la combinación adecuada de todas ellas, ya que los beneficios que aporta cada una complementan los que generan las demás.
En todo caso, si tengo que inclinarme por alguna de ellas, me decanto por los proyectos, ya que permite integrar otras muchas metodologías en su aplicación.
En el Aprendizaje Basado en Proyectos los alumnos trabajan en cooperativo, se puede hacer uso del flipped classroom en el proceso de investigación, aprovechar las Rutinas y Destrezas de Pensamiento en diferentes fases del proceso e integrar la gamificación en su desarrollo. Seguramente sea una de las metodologías activas que mejor representa la esencia de las mismas.
Con las metodologías activas, el profesorado puede personalizar el aprendizaje e involucrar aún más al alumnado en el proceso. ¿Cómo puede sorprender el docente al alumno para captar la atención?
Las metodologías activas principalmente generan un trabajo mucho más autónomo del alumnado y, en consecuencia, permiten un mayor margen de maniobra al profesor, que puede atender de forma personalizada a cada uno. Esto ya supone un paso importante, porque la clase magistral hace muy difícil la personalización de los aprendizajes, ya que con este modelo el profesor ofrece a todo el grupo lo mismo.
Por supuesto que las metodologías activas involucran mucho más al alumnado en el proceso, más aún, su participación es total y este formato de trabajo le permite desarrollar mucho más su sentido de la responsabilidad. Sin embargo es muy difícil lograr una personalización plena si no es con el uso de la tecnología. En este sentido, la introducción de la inteligencia artificial en educación ha supuesto uno de los grandes avances para la personalización de los aprendizajes y ya existen numerosas herramientas adaptativas que están dando excelentes resultados.
Por otro lado, para que exista atención tiene que haber novedad, pero debemos lograr el equilibrio con la predictibilidad. Si abusamos de la rutina generaremos monotonía y aburrimiento, pero si abusamos de la novedad generaremos ansiedad y caos. En el aula debemos generar un ambiente predecible, pero con novedades y emociones.
Los escenarios de los proyectos y una oferta variada de herramientas de gamificación nos permiten introducir la justa dosis de novedad y sorpresa.
¿Cómo -desde un mismo currículo académico- un profesor puede llevar a cabo la clase desde algunas de las diversas metodologías activas?
Existen muchas posibilidades de ofrecer una clase que integre el currículo académico con diferentes metodologías activas. Tal y como comentaba anteriormente, si proponemos un proyecto interdisciplinar podemos introducir contenidos de diferentes áreas de forma globalizada y, a través de varias sesiones, hacer uso de otras metodologías.
Por ejemplo, para conocer el proyecto o problema podemos hacer uso de la estrategia de cooperativo de lectura compartida. En la lluvia de ideas se puede utilizar alguna Rutina de Pensamiento o, incluso, otra estructura de cooperativo como un folio giratorio. Profundizar en las ideas o tomar decisiones a través de una Destreza de Pensamiento e incluir roles para la distribución de las tareas o el flipped classroom para el proceso de investigación.
De todas las metodologías activas, ¿cuál es la más empleada por los docentes y cuál la que menos? ¿Por qué?
Desgraciadamente la metodología más utilizada por la mayoría sigue siendo la tradicional clase magistral, aunque actualmente existen muchos centros educativos y docentes, inmersos en procesos de cambio, que tras ambiciosos planes de formación están planteando propuestas muy exitosas con metodologías activas.
Poco a poco se van incorporando herramientas puntuales en momentos concretos de clase que suponen pequeños pasos hacia un modelo en que el alumno pueda trabajar de forma autónoma.
Aplicar una Rutina o una Destreza de Pensamiento, una estructura simple de cooperativo o un Mapa Mental, no requiere de un gran esfuerzo o de mucha preparación y ya son muchos los docentes que en momentos puntuales lo utilizan en sus clases.
Sin embargo la aplicación de un PBL (Problem Based Learning o Project Based Learning) requiere de una importante inversión de tiempo para su preparación y programación o, incluso, para la coordinación con otros compañeros. Precisamente por eso, aún siendo uno de los recursos metodológicos más eficaces, sea el que se utiliza con menor frecuencia.
¿Está preparado el cuerpo docente para impartir sus asignaturas a través de metodologías activas?
Como indicaba en la pregunta anterior, ya existe un numeroso grupo de docentes que se ha formado en metodologías activas y las está integrando en sus clases, pero la gran mayoría aún no están preparados para impartir sus asignaturas con estas herramientas pedagógicas.
En este sentido soy muy crítico con la preparación que reciben los futuros maestros y profesores, ya que las propias universidades tienen mucho margen de mejora y una necesidad urgente de reciclarse, y sólo los centros que están apostando por el diseño de un proyecto pedagógico innovador y por la formación permanente de sus docentes son los que están ofreciendo una mejor preparación para que sus alumnos afronten su futuro con éxito.
¿Existe alguna asignatura que sea más “proclive” para implementar las metodologías activas?
Si analizamos en profundidad las mejores experiencias pedagógicas que existen a nivel mundial, nos daremos cuenta de que no hay ninguna asignatura que quede excluida de la aplicación de metodologías activas.
Las metodologías activas tienen aplicación en cualquier área de conocimiento y el uso exitoso de las mismas va a depender siempre del nivel de formación y de creatividad del docente, independientemente del área de conocimiento que imparte.
¿Hasta qué punto las metodologías activas han sido la clave para que los colegios por donde usted ha dejado huella superen de largo en las pruebas PISA a países como Finlandia?
El éxito en el rendimiento en las pruebas PISA depende de muchos factores pero, sin ninguna duda, las metodologías activas han sido fundamentales.
Las pruebas PISA no miden la cantidad de información que acumula un alumno, no son pruebas memorísticas, miden la capacidad de aplicar en otro contexto el conocimiento adquirido. Se trata de pruebas competenciales.
Precisamente uno de los grandes aportes de las metodologías activas es el desarrollo de soft skills, de habilidades blandas, competencias esenciales para desenvolverse en la vida con eficacia y son estas destrezas las que permiten obtener un buen rendimiento en las pruebas PISA. Pero las metodologías activas sólo son eficaces y generan un buen resultado si en un centro educativo son todos los docentes las que las aplican, dentro de un marco común, de un proyecto pedagógico compartido por todos los componentes del claustro. De lo contrario, si sólo son algunos docentes las que las aplican, el rendimiento será significativamente menor.
Pero ha habido otro factor fundamental en el excelente resultado obtenido por los colegios en los que he dejado huella, el perfil lector de los alumnos. Se trata de otro elemento clave en el rendimiento en dichas pruebas. Existe una correlación muy fuerte entre el rendimiento en la prueba y el perfil lector y se ha podido comprobar que los alumnos amplios y profundos, que leen una gran variedad de tipos de texto y profundizan en su comprensión, obtienen mejores resultados en la prueba. Por este motivo siempre he hecho un especial énfasis en la aplicación de herramientas que permitan en el alumnado el desarrollo de una buena técnica lectora y en la elaboración de un buen Plan de Animación a la Lectura que mantenga viva en todos ellos las ganas de leer.
Singladura es una empresa consolidada con más de 27 años de experiencia en el sector del equipamiento escolar. Distribuimos, diseñamos e importamos una amplia gama de productos: sillas infantiles, armarios archivadores, muebles organizadores, pizarras blancas, armarios metálicos, taquillas, muebles archivadores, librería escolar, sillas de metal o mesas infantiles de madera, pero también muebles de oficina, armarios de oficina, archivadores de oficina o mesas abatibles, mesas plegables, mesa plegable infantil, mesas cuadradas y muchos más.

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